LAS EMOCIONES QUE VIVIMOS EN LAS ETAPAS 5 Y 6 DEL EPIC TOUR SON INEXPLICABLES

Así es, ni todos los detalles del mundo son suficientes para contar todo lo que estamos viviendo. Pero haremos un intento. El quinto día del Africa Twin Morocco Epic Tour quizás fue una de la etapas más espectaculares por los parajes de ensueño y los escenarios naturales de películas conocidas que pudimos admirar. Las vistas del ‘Land Art’, una serie de grandes esculturas y construcciones en medio del desierto, hicieron que este pasado 30 de octubre no fuera como cualquier otro.

La 5ª etapa empezó dirección Erg Chebbi, dónde pasamos un buen rato en la arena del desierto e inmortalizamos el momento con una foto de familia. Después de este agradable momento nos dirijimos por pista hasta parar para comer. La mejor parte de la etapa estaba aún por llegar. Por la tarda disfrutamos de una pista muy divertida que sacó el mejor pilotaje de todos los participantes para llegar hacia la perla de la jornada: Gada Medouar, más conocida como “la cárcel portuguesa”. Uno de los puntos de Marruecos más cinematográficos ya que ahí se han rodado escenas de películas como “La Momia”, “La Guerra de las Galaxias”’ (donde se disputa la carrera de vainas en ‘Star Wars Episodio I-La amenaza fantasma’) y la entrega de James Bond “Spectre”.

Después de inmortalizar ese momento, nos dirigimos camino al hotel Xaluca para descansar después de otra intensa y emocionante jornada.

El cansancio comenzó a asomarse en el inicio de la etapa 6, pero las ganas de seguir descubriendo pudieron más. No era momento de bajar la guardia, sino de disfrutar de un largo camino de la mano de nuestra mejor compañera de viaje: la CRF1000 Africa Twin.

Atrás dejamos las comodidades del hotel para rodar por las pistas rápidas y arenosas del plateau de Boudnib. Aunque quién quiere comodidad cuando estás en un momento de desconexión total y tienes frente a tus ojos los paisajes más espectaculares del valle de Takoumit.

Finalmente el paisaje fue cambiando paulatinamente, pero las pistas fueron cada vez más rápidas. Tanto, que en su día formaron parte del recorrido del rally Dakar.

Ahora sí fue momento de bajar las revoluciones en serio. Y qué mejor manera de hacerlo que descansando y recuperando energías en el campamento de haimas, bajo el cielo marroquí en medio de la nada.

Te lo advertimos, es algo inexplicable.